A continuación expondré una prueba más de la veracidad de los profetas hoy en día.
"El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia. Y aconteció un día, que estando Elí acostado en su aposento, cuando sus ojos comenzaban a oscurecerse de modo que no podía ver, Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada, Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí". (1 Sa. 3:1-4)
Si nos fijamos en pasaje, veremos que en los tiempos de Elí escaseaba la palabra hablada de Dios (profecía), y las visiones no eran frecuentes. Esto quiere decir que lo profético no estaba activo en el pueblo de Dios en ese tiempo. Y antes que la lámpara de Dios se apagara, el Rey llama a Samuel.
Elí era el sumo sacerdote y juez del pueblo, pero estaba corrupto; debido a ello la palabra de Dios no se revelaba a Israel a tal punto que la fuente de Unción comenzó a extinguirse. Esto es figura del liderazgo pastoral que ha estado gobernando la Iglesia del Señor desde la Reforma Luterana hasta hoy. Este liderazgo se corrompió poco a poco, causando que Dios ya no hablara a su pueblo mediante profecía, que las visiones y lo profético no fueran frecuentes, y que la unción sobre la Iglesia decreciera a niveles en que encontramos congregaciones enteras sumergidas en mera ritualidad, donde ya no mora el Espíritu Santo.
Pero antes de que la Gloria de Jehová se fuera completamente de Israel, Dios llama a Samuel. Samuel es figura del nuevo gobierno de Dios para Su pueblo, donde se reactiva lo profético y se imparte sobre la Iglesia, pues Samuel fue quien instauró las escuelas o compañías de profetas. Samuel trajo de nuevo la Unción y la Gloria de Dios a Israel, tal como lo han estado haciendo hay en día los profetas modernos.
Sin embargo, si leemos los capítulos anteriores, vemos que Ana (la madre de Samuel) comenzó a orar para que Dios rompiera s esterilidad y le concediera un hijo, producto de lo cual nació Samuel. Ana es figura de la Iglesia de Cristo, que durante la segunda mitad del siglo XX comenzó una férrea interseción para que Dios la rompiera su esterilidad, y producto de eso vinieron los profetas.
La restauración del ministerio profético es la respuesta de Dios a la interseción de la Iglesia por un cambio, por un avivamiento que la sacara del fango de la religión.
Gracias a esa interseción anística (que estaba dentro del propósito de Dios, pues El deseaba restaurar a la Iglesia, ver el artículo "Analogía entre Israel y la Iglesia", y cada vez que Dios quiere hacer algo pone gente a orar), hoy cientos de Samueles o profetas padres están impartiendo lo profético sobre la Iglesia del Señor, activando a las congregaciones, y entrenando nuevos profetas.
La restauración del ministerio profético es inminente e indetenible, Dios traerá de nuevo Su Gloria y hablará de nuevo mediante palabra profética y visiones a la Iglesia. Nadie, por más que lo intente podrá detener la reforma que Dios está trayendo a la Iglesia. Amén.
Recuerde que escrito está:
"Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días". (Jl. 2:28, 29)
lunes, 31 de marzo de 2008
Base bíblica de la restauración del ministerio profético
Ejemplos de falsos ministros
Sabemos que Dios constituyó los cinco ministerios; y la mayoría de los seguidores de la "santísima tradición evangélica" considera falsos ministros a los apóstoles y profetas modernos. Sin embargo todo lo falso es en ocasión de lo verdadero. Es cierto que hay falsos apóstoles y falsos profetas, pero esto sólo se da porque los hay verdaderos.
Además, existen otros tres ministerios más, los cuales también tienen sus contrapartes: el falso o antipastor, el falso evangelista y el falso maestro.
Aquí tenemos un ejemplo claro de un falso pastor en Chile: El pastor Ricardo Cid.
(Los falsos ministros si son ministros, pero ordenados por Satanás)
El está acusado de robarse junto con su hermana muchísimo dinero de manos de sus feligreses, interpuso una demanda civil a su hermana por haberle robardo cerca de $200.000.000.-, a lo cual ella respondió diciendo públicamente que su hermano (Ricardo Cid) es homosexual, lo cual no fue desmentido (Entre ambos se sacaron los trapos al sol).
Durante el 2007, se dijo que en la congregación del Sr. Cid llovieron pepitas de oro, y toda la congregación defendía fervorosamente el prodigio. Salió en casi todos los noticieros, quienes analizaron las pepitas y resultó que no era oro.
Fue acusado públicamente por deber más de $50.000.- en arriendo del local que ocupa para su congregación, por lo cual fue desalojado.
La congregación del pastor Cid se caracteriza por ser muy desordenada. Entiendase por esto que, no hay sujeción al "profeta mayor". Esto significa que durante la predicación muchos profetizan a la vez, muchos entran en trance (supuestas danzas del Espíritu, pero que todos sabemos que no lo son), muchos gritan, etc.
Un ejemplo de falso apóstol es Alejandro Martinez, quien dice ser apóstol pero no manifiesta ninguna señal de apostolado. Fue acusado públicamente en esta década por fraude financiero a sus hijos espirituales y por no pagar el recinto que arrendaba, producto de lo cual se fugó a Miami, su brazo derecho (el pr. Jimmy Zubarzo fue encarcelado en este conflicto. Ahora está libre).
Las prédicas del apóstol Martinez son muy humanistas (en una reconocí las ideas de "Ontología del lenguaje" de Fernando Flores), y en ellas manipula el alma de sus oyentes.
No conozco ejemplos específicos de antievangelístas, pero si sé que los misioneros nunca fueron constituídos por el Señor como ministerio. La grandísima mayoría de los que entran a escuela de misiones, lo hacen para aprender más, para ministrar su alma o para vivir una linda y edificante experiencia, y cuando lo consiguen, se vuelven a su casa; sin embargo el corazón del evangelista vibra por las almas perdidas, y como es su ministerio, no lo abandona jamás.
Las señales del profeta
Ahora le mostraré las señales en que usted debe fijarse para discernir un verdadero profeta de uno falso:
-Cumplimiento de los anunciado. Este es el principal requisito para un profeta de Dios, pues si no se cumple lo que anunció el profeta, entonces no fue Dios quien estuvo detrás de esas palabras. Esto se refiere a acontecimientos específicos, cuyo tiempo de cumplimiento se sujeta a si la profecía era de largo o corto alcance (visión telescópica del profeta).
El juzgar a un profeta según este punto debe hacerse con sabiduría pues el profeta ve, como por un telescopio espiritual, el futuro que Dios le muestra, y si ve algo que está para 10 años, la profecía es de largo alcance, y no necesariamente el profeta dirá que es exactamente para 10 años (generalmente nunca ocurre). Entonces si uno juzga a un profeta a la ligera, con impaciencia, puede cometerse un error, porque quizás el profeta anunció para 10 años y nosotros pensamos que es para el próximo. En este caso debe verse si se le han cumplido profecías que haya proferido antes, de no contarse con tal información debe juzgarse por otras señales.
"Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?; si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él". (Dt. 18:21, 22)
-Nunca contradicen la Biblia. Un mensaje profético genuino nunca contradecirá la palabra Escrita, pues significaría que Dios se contradijo, y sabemos que eso no puede ocurrir. Se debe saber que sí existe la revelación extrabíblica, pero esta jamás contradecirá las Escrituras, pues estas son la palabra profética más segura.
"Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones". (2 Pe. 1:19)
-Sujeción. Los verdaderos profetas siempre se sujetan a la autoridad de la congregación, aún para reprenderlos.
"Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso". (He. 13:17)
-Unción de adoración. Los profetas de Dios poseen una unción especial de adoración que se ve a simple vista; estos son adoradores por naturaleza. Esta unción la desatan sobre el pueblo cubriéndolo con un manto de adoración sublime que se caracteriza por cánticos en lenguas, cánticos nuevos, extención del tiempo de adoración, canción profética, etc.
" Y estaba allí Jahaziel hijo de Zacarías, hijo de Benaía, hijo de Jeiel, hijo de Matanías, levita de los hijos de Asaf, sobre el cual vino el Espíritu de Jehová en medio de la reunión; y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios. Mañana descenderéis contra ellos; he aquí que ellos subirán por la cuesta de Sis, y los hallaréis junto al arroyo, antes del desierto de Jeruel. No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros. Entonces Josafat se inclinó rostro a tierra, y asimismo todo Judá y los moradores de Jerusalén se postraron delante de Jehová, y adoraron a Jehová". (2 Cr. 20:14-18)
-Unción de interseción. Poseen una unción especial para interceder por el pueblo o por la tierra. Esto quizás no se note en una visita de un profeta externo a su congregación, pero si en su iglesia se levanta uno diciendo que es profeta, entonces debe tener esto.
"Así me ha mostrado Jehová el Señor: He aquí, él criaba langostas cuando comenzaba a crecer el heno tardío; y he aquí era el heno tardío después de las siegas del rey. Y aconteció que cuando acabó de comer la hierba de la tierra, yo dije: Señor Jehová, perdona ahora; ¿quién levantará a Jacob? porque es pequeño. Se arrepintió Jehová de esto: No será, dijo Jehová.
Jehová el Señor me mostró así: He aquí, Jehová el Señor llamaba para juzgar con fuego; y consumió un gran abismo, y consumió una parte de la tierra. Y dije: Señor Jehová, cesa ahora; ¿quién levantará a Jacob? porque es pequeño. Se arrepintió Jehová de esto: No será esto tampoco, dijo Jehová el Señor". (Am. 7:1-6)
- Palabra revelada. Al igual que los apóstoles, los profetas tienen revelación de las escrituras, a estos se les develan misterios por el Espíritu para que se los trspasen a la Iglesia.
"Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria (...) Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios". (1 Co. 2:7; 4:1)
Este ministerio también se mueve en el Lugar Santísimo, pues el profeta está conectado día y noche con el Espíritu Santo; como dice Rony Cháves, es un don-hombre, un don de profecía con patas.
miércoles, 26 de marzo de 2008
Las señales del apóstol
A continuación le mostraré algunas señales del ministerio apostólico, en las cuales, junto con las medidas del ministro (artículo anterior), usted deberá fijarse para discernir si el apóstol que se le presenta tiene su ministerio de parte de Dios, de los hombre o de Satanás:
- Imparten paternidad espiritual. La cobertura otorga un sinfín de beneficios como protección espiritual, cobertura, mantenimiento, refugio, enseñanza, etc.
"Porque aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, no tendréis muchos padres; pues en Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio". (1 Co. 4:15) Note que Pablo es una sola persona, pero habla de padres en plural.
"Por esto mismo os he enviado a Timoteo, que es mi hijo amado y fiel en el Señor, el cual os recordará mi proceder en Cristo, de la manera que enseño en todas partes y en todas las iglesias". (1 Co. 4:17)
- Sientan doctrina. Su labor es decifrar las figuras y sombras del Antiguo Testamento y presentar las enseñanzas que estas contienen para el pueblo de Dios, tales como "los" bautismos, la imposición de manos, la resurrección de los muertos, el uso del velo, entre otras.
"Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno". (He. 6:1,2)
-Tienen palabra revelada. Esto está relacionado con lo anterior. Un verdadero apóstol predica de una manera sorprendente, muestra cómo coinciden pasajes que a simple vista no se relacionan (entre AT y NT), etc.
"Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley". (Sal. 119:18)
-Tienen gran autoridad espiritual. La autoridad apostólica es la delegada por Dios para combatir a los principados de las tinieblas (los espíritus de mayor jerarquía). Si un simple hermanito arremete contra un simple demonio podría salir hasta muerto; los apóstoles pelean contra los principados. Un verdadero apóstol cambia la situación integral personas, familias, ciudades, etc., con sus decretos.
"Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto. Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido. Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas". (Hch. 3:8-11)
-Administran la Iglesia del Señor. Esto tiene que ver con la cobertura espiritual. Los apóstoles son los designados por el Señor para gobernar la Iglesia. Si usted ha oído de "pastores gobernantes", como usan los metodistas pentecostales, eso no es de Dios. Eso es un ministro ocupando el lugar de otro; un pastor no tiene la autoridad necesaria para ello, sólo el apóstol. Un verdadero apóstol siempre tendrá iglesia bajo su cobertura.
"Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia". (1 Pe. 1:1)
El ministerio apostólico se mueve en el Lugar Santísimo, o sea, trabaja directamente con la Presencia de Dios, por ende sus exigencias son mayores.

¿Cómo reconocer a los verdaderos ministros de los falsos?
En el artículo anterior le recomendé juxgar a los ministros conforme a la Palabra para ver quiénes eran y quienes no. Sin embargo divha tarea es muy difícil si no se tienen las herrameintas necesarias. Debo decirle que cada uno de los cinco ministerios tiene señales específicas, y como usted sabrá, las señales son signos visibles. Entonces, para reconocer a un verdadero ministro de una falso, debemos atender a sus señales (con esto no me refiero a milagros, prodigios o cosas por el estilo, sino a signos, ectitudes y obras que caracterizan cada oficio ministerial).
Cada ministro debe cumplir con ciertas medidas que establece la Biblia, las cuales son: altura, anchura, longitud y profundidad.
"Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios". (Ef. 3:17-19)
En este pasaje Pablo ora por los efesios (los que discirnieron a los ministros) para que comprendan la anchura, la longitud, la profundidad y la altura. Y aquí muchos se equivocan. La "santísima tradición evangélica" dice que estas medidas son del amor de Cristo, sin embargo el pasaje dice claramente "y de conocer el amor de Cristo"; es decir, que las medidas y el amor de Cristo son cosas totalemente diferentes. Las medidas son pues, con las que se debe medir a un ministro. Estas son:
- Altura: Estatura espiritual, o sea, conocimiento de Dios, madurez espiritual, sin doble ánimo, amante de la Presencia, etc. Un ministro primario debiera iniciar su oficio alrededor de los 30 años, pues a esa edad es maduro psicológicamente.
- Anchura: Esta es la expansión ministerial, vale decir, la influencia que el ministro tiene en el pueblo de Dios y en otros ministros.
- Longitud: Este es el camino recorrido. Aquí cuenta quién engendró espiritualmente al ministro, de dónde salió, qué ha hecho y cómo se ha desarrollado en su ministerio, etc.
- Profundidad: Revelación de la Palabra. Un buen ministro debe tener abierta la revelación, lo cual no es simplemente escribir libros o predicar bonito, sino desenterrar los misterios que están ocultos en la Palabra del Señor, cosas que no se ven a simple vista sino sólo por revelación del Espíritu Santo.
Los efesios usaron estas medidas para discernir a los apóstoles que los visitaban y fueron felicitados por el Señor Jesús.
Hagamos un ejemplo: analicemos al apóstol y profeta Rony Cháves.
Altura: Es un hombre de mucho, mucho ayuno, muy bueno para orar. Con una autoridad tremenda de parte de Dios capaz de limpiar la atmósfera espiritual de ciudades enteras, etc.
Anchura: Su ministerio como apóstol y profeta es reconocido en todo el mundo, cubre a cientos de iglesias en más de cincuenta países, y entrena ministros en los mismos.
Longitud: Es hijo espiritual de Morris Cerullo y es parte de su equipo de maestros. Cuando fue llamado a los ministerios apostólico y profético fundó el Centro Cristiano de San José (Cta. Rica) del cual es apóstol y pastor gral., también lo es de RAMCU. Es presidente y fundador de Avance Misionero Mundial, etc.
Profundidad: Es autor de cerca de 45 libros de profundo contenido profético, con los cuales entrena a miles de ministros en todo el orbe.
En fin, Rony Cháves saca buena nota al ser medido con los parámetros que establece la Biblia.
Para ahondar en esto le recomiendo leer "Probando a los apóstoles del 3er milenio", del Dr. apóstol y pastor general de Ministerios Ebenezer, Sergio Enriquez Oliva.http://www.ebenezer.org.gt/spanish/producciones.htm
UN MINISTRO DE DIOS JAMÁS MANIPULARÍA LAS EMOCIONES DE SUS OVEJAS COMO LO HACEN MUCHOS HOY.
De a poco iremos viendo las señales de los cinco ministerios.
Los falsos ministros
Lamentablemente tanto hoy como antaño la Iglesia del Señ{or ha debido lidiar con la lacra de los falsos ministros, la mayoría de la gente piensa que estos son los falsos apóstoles y falsos profetas que están surgiendo en la actualidad, sin embargo el falso llamado afecta a los cinco ministerios.
Si leemos 2da de Corintios, nos encontraremos con Pablo defendiendo su ministerio y atacando a aquellos que se hacían llamar apóstoles y no lo eran. También, en Apocalipsis leemos que el mismo Señor Jesucristo alaba a los efesios por haber probado a los apóstoles que venían a ella y rechazaba a los mentirosos.
"Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. Ya os lo he dicho antes". (Mt. 24:23-25)
Por otra parte, el Señor Jesús, antes de su crucifixión, advierte que en los postreros días vendrían falsos profetas, que intentarían engañar incluso a los escogidos (Mt. 24:24). La mayoría de la gente piensa que estos falsos profetas son: el sacerdote Moon, Josefh Smith, etc., sin embargo El Señor se refería más bien a falsos profetas del Señor dentro de la Iglesia, es decir, gente que decía ser profeta de Jehová, sin serlo.
Este mismo pasaje habla de falsos Cristos, y como casi todos saben, "cristo" significa "ungido", por lo que se deduce que el Señor estaba diciendo que se levantarían "falsos ungidos"; y esto ya no define oficio, sino que puede ser cualquier miembro del ministerio quíntuple.
Muchos se habrán encontrado con pastores cuyas congregaciones están reducidas a menos de diez personas, otros que han abandonado el rebaño, otros que usufructúan con sus ovejas, etc. Déjeme decirle que estos son hombres que no fueron llamados al ministerio pastoral, sino que se hicieron a sí mismo pastores. Las razones pueden ser muchas: había que seguir la tradición familiar, querían alcanzar algún estatus dentro de la Iglesia, terminaron el instituto bíblico y decidieron titularse como pastores, etc.
Digo esto porque la gente tiende a rechazar a los apóstoles, pero cree y sigue a pastores corruptos sin cuestionar si su ministerio viene de realmente de Dios. Un ministro primario (ministerio quíntuple) necesariamente debe contar con el llamado personal del Señor Jesucristo o del Espíritu Santo (a través de otros ministros ungidos) para ejercer como tal, de lo contrario no cuanta con el respaldo de Dios.
Otra cosa, es que la "santísima tradición evangélica" acepta y reconoce ministerios como el reberendo y el misionero, siendo que estos JAMÁS fueron constituídos por el Señor Jesucristo. La Biblia dice que Dios constituyó apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, pero nunca reberendos ni misioneros. Los primeros, se creen pastores pero no lo son; y los segundos, se creen evangelistas pero tampoco lo son, para ellos las misiones son una experiencia bonita y edificante, pero no lo ven como su llamado ministerial (y si así lo sintieren algunos -los muy menos-, no cuentan con las señales del evangelistas pues no están bien capacitados para la obra del ministerio). Si hay falsos ministerios, definitivamente son el reberendo y el misionero.
Amado lector, me es necesario recordarle que todo lo falso es en ocasión de lo verdadero; por ejemplo, si existen los billetes falsos es porque existen los billetes verdaderos, de lo contrario la falsedad carece de sentido. Siguiendo esta misma lógica, si existen falsos apóstoles (y sí que lo existen), es sólo porque existen verdaderos apóstoles; si hay falsos profetas de Dios, es porque los hay verdaderos.
Le aconsejo que haga como hicieron los efesios, que probaron a los que se decían apóstoles y hallaron falsos a los que no lo eran. Júzguelos conforme a la Palabra y sigua a los verdaderos hombres de Dios. Recuerde que puede estar rechazando una tremenda bendición para su vida sólo porque le enseñaron erróneamente.
martes, 25 de marzo de 2008
Lo que verdaderamente importa: el ministerio quíntuple
Lo que importa realmente no son lo apóstoles ni los profetas, sino los cinco ministerios o ministerio quíntuple funcionando conjuntamente, la Reforma Apostólico-profética no intenta opacar a los pastores, sino activarlos, a ellos y a todos los creyentes:
"Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor". (Ef. 4:11-16)
El mismo Señor Jesucristo constituyó los el ministerio quíntuple para:
- Perfeccionar a los santos para la obra del ministerio. Aquí son necesarios los pastores para ministrar el alma del creyente, los maestro para enseñarle la doctrina sana, los evangelistas para enseñarle a ganar almas, los profetas para decirle verbalmente los propósitos de Dios para su vida, y los apóstoles para darle cobertura espiritual.
- Para la edificación del Cuerpo de Cristo hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios. Aquí son necesarios los pastores para cuidar el rebaño, los maestro para enseñar la sana doctrina y filtrar los estratagemas de hombres, los evangelistas para hacer crecer el Cuerpo, los profetas para impartir diversos dones y mostrarle a la Iglesia el poder de Dios (cambiar la mentalidad), y los apóstoles para asentar doctrina, revelar los tesoros ocultos en la Palabra, y ministrar unidad con la Cobertura.
- Que no seamos niños fluctuantes. Todo lo anterior nos hará semejantes a Cristo; pastores cuidando los rebaños, maestro enseñando, evangelistas quitando el miedo al diablo, profetas dando carácter de Reino y apóstoles cubriendo y dando solidez espiritual.
Amado lector, yo le pregunto:
¿La Iglesia del Señor está plenamente unida en la fe y el conocimiento de Cristo? Ciertamente no; las distintas interpretaciones del Texto Sagrado han causado bastantes divisiones, dando origen a las denominaciones. Mas los apóstoles y profetas impartiran la única y sana doctrina homogeneizando el saber bíblico mediante la revelación.
¿Cuántas personas han visto retrazada su labor ministerial a causa de pastores y líderes aprehencivos? Muchísmimos. Hoy hay mucha gente dañada a causa de esto, y miles de propósitos retrazados. La Iglesia pastoral no ha preparado del todo a los hijos del Altísmo para trabajar en la obra, pues a muchos los tienen en el coro, teniendo un llamado pastoral, por ejemplo. A muchos Dios los quiere en las artes (pintura, música, cine, etc.) pero la visión tradicional no los encamina porque lo concidera del diablo. Ni hablar de los que tienen llamado profético o apostólico, eso sí que lo concideran diabólico.
¿Los creyentes son de ánimo firme o son fluctuantes? Lamentablemente fluctuantes. La gran mayoría dice sí al Señor, pero cuando lo prueban hace agua de inmediato, son de doble ánimo. Otros son llevados por cualquier corriente de doctrina, por ejemplo la doctrina de la prosperidad, la visión celular que sólo se preocupa de ganar almas y del discipulado básico pero no avanza en el mismo, generando creyentes indoctos (sin doctrina), quienes tienden son fáciles de caer en pecado.
En conclusión, si los santos no son bien equipados para la obra del ministerio, son fluctuantes y muy desunidos, entonces todavía necesitamos de los cinco ministerios: pastores, evangelistas, maestros, APÓSTOLES y PROFETAS.
Esto lo digo porque muchos dicen que los ministerios apostólico y profético "naturalemente" cesaron con el cierre del canon bíblico, olvidando que no existe ningún versículo en la Biblia que diga que alguno de estos ministerios ha cesado sus funciones.
TODAVÍA NECESITAMOS LOS CINCO MINISTERIOS, y ¡Gloria a Dios! que están volviendo a la Iglesia.